
El primer día de este año me agarró en isla
Taborcillo. La verdad es que no hay palabras que describan este maravilloso trocito de arena. Me encantó cada rinconcito. El día que llegamos, la guia nos dio el recorrido por las instalaciones, que incluían un banco, un museo, una iglesia, una carcel, un correos, todo al estilo del viejo oeste! Las habitaciones cada una era conmemorativa a una estrella de Hollywood; Julia Roberts, Anthony Hopkins, Pamela Anderson, Brad Pitt, Cindy Crawford entre otros, fueron los artistas elejidos para cada habitación. Luego de cambiarnos a modo PLAYA!, le dimos la vuelta a la isla caminando. Toma casi una hora, descansando, tomando fotitos y persiguiendo cangrejitos ermitaños, por cierto los más grandes que he visto en mi vida!!! Luego visitamos el pequeño zoológico, un chivito con dos bebes, hay que lindos estaban!!! Y unos lindos conejitos blancos. También hay guacamayas, caballos, pericos y tortugas, estaban lindas y suavecitas las tortuguitas bebe. En la noche la cena, como en toda isla no pueden faltar los mariscos, comimos langostinos con arroz con coco, hay ya se me hace agua la boca.
Al día siguiente le dimos la vuelta denuevo a la isla pero esta vez en bote, solo toma 10 minutos, jejeje. Pero pudimos apreciar que en la parte de atrás de la isla llegan esta cantidad de aves impresionante.

Luego decidimos ir donde estaban las aves pero en cayuquitos, la remada se hizo un poco dura (pero no imposible) en la parte de atrás ya que da al oceano, pero valió la pena la remada. Bandadas de pelícanos, gaviotas y otra ave con el pico anaranjado y una peluquita negra en la cabecita nos dejaron cautivados.
Como hay que sacarle siempre el provecho a cada paseo, mi queridísimo novio deicidió alquilar un jetski (baratísimo por cierto, más q en cualquier otra playa de Panamá) y darme un paseo.

Nunca había estado en estas motos acuáticas, creo que no pude con tanta adrenalina, porque iba con los ojos cerrados, así q a la vuelta escuche un: "bájate pues" y mi media naranja siguió divirtiéndose solito. Luego pongo el videito. Bueno, ya luego de haber dado la vuelta a la isla en bote, remado hasta los pelícanos y montar en jetski, el hambre nos atacó muy despiadadamente y pues nos acercamos al comedor, creo que eran como la 1:00 de la tarde ya. Nos dio tanta pereza ir a cambiarnos, asi que le pedimos a los muy atentos meseros de la isla si nos podían traer el almuerzo al area de la piscina. Y fue allí donde comimos, debajo de las palmas. El almuerzo fue spaguettis con mariscos en salsa roja, hay que delicia!!! Para nuestra sorpresa, luego de comer, pudimos apreciar, cual National Geographic, dos hermosas iguanas haciendo bebes :) que suerte que comimos fuera del restaurante!
Al regreso a Chame, el mar estaba muy picado, tanto así, que nos dieron unos capotes amarillos, pero igual quedamos empapados, parecía que la mitad del agua que hay entre Punta Chame y Taborcillo quedó dentro del bote.
Bueno, espero de veras poder regresar algún día a esta pintoresca isla, me faltó montar a caballo y caminar el otro senderito. Hay casi lo olvido, la isla también tiene dos senderos. En la mañana del 1ero caminamos uno que por casi no salimos vivos, pero por el espanto. Es que estaba lleno de iguanas y gallinazos, y a cada paso que dábamos los gallinazos alzaban vuelo, haciendo una bulla como si un cohete despegara de entre las palmas. Y pues las iguanas las sentíamos cuando pasábamos, escondidas entre los matorrales salían corriendo, facinante! Yo solo rogaba porque no nos pasaran al lado porque nos podían cortar los tobillos con su colita. De veras que por cada persona en esa isla, hay como 20 iguanas.
Muchas más fotitos.